POR: ARQ. FRANCISCO MARTINEZ MANRIQUEZ

Para la comunidad migrante mexicana en EE.UU, Donald Trump representa más que políticas antiinmigrantes dentro del territorio estadounidense. Desde el primer panel sobre Migración en el que participaron varios compañeros, una preocupación constante fue el creciente injerencismo de Trump hacia México: aranceles como medida de presión, amenazas de intervención militar por el tema del fentanilo, y la narrativa de que México «no hace suficiente» en la frontera. Ante esta situación, se pueden describir varios componentes sobre la situación del injerencismo en nuestro País:
- La percepción de fondo: «Nos usan como moneda de cambio»
Entre paisanos en San Diego, Los Ángeles y Chicago, la sensación es clara: Trump utiliza a México y a los migrantes como pieza electoral. Cada declaración sobre cerrar la frontera o imponer aranceles del 25% se traduce en miedo inmediato. Miedo a redadas, miedo a que sus familias en México paguen las consecuencias económicas, y miedo a una ruptura diplomática, que los deja aún más vulnerables. «Cuando Trump ataca a México, nos ataca a nosotros también», resumió Jorge, trabajador de la construcción en San Diego, durante el panel.
- El impacto económico binacional
Los migrantes no olvidan que las remesas son el sostén de millones de familias. Las amenazas de aranceles de Trump en 2019 y 2024 fueron leídas como ataques directos a esa economía familiar. La comunidad entiende que presionar a México con la economía es presionarlos a ellos. Si México cede, se criminaliza más el paso fronterizo. Si no cede, los costos suben para todos.
- Soberanía y dignidad: el punto que más duele
Quizá lo que más resiente la diáspora es el discurso de Trump que pinta a México como «patio trasero» que debe obedecer. En las charlas del panel, varios compañeros coincidieron: aunque vivan en Estados Unidos, el orgullo por México no se negocia. El injerencismo se percibe como una humillación doble a su país de origen y a ellos como comunidad. Por eso, muchos migrantes han aumentado su participación política: marchas, voto desde el extranjero y apoyo a organizaciones que defienden la soberanía mexicana.
- Resistencia binacional
La población migrante no es espectadora. Percibe el injerencismo de Trump como una amenaza directa a su estabilidad, a sus familias y a la dignidad de México. Frente a eso, la respuesta que surge desde los paneles y la comunidad es organizarse, informar y tender puentes. Porque si algo tiene claro la diáspora es que lo que le pase a México, también les pasa a ellos.
Hoy en día, la comunidad migrante mexicana en EE.UU se siente amenazada por el segundo mandato de Donald Trump. Cada vez que Trump habla de imponer aranceles o acciones unilaterales contra México, la comunidad se siente afectada directamente. La preocupación es que las amenazas de Trump se conviertan en realidad y afecten la vida de los migrantes y sus familias, tales como:
- La presión constante sobre México
La comunidad migrante se siente como rehén político, utilizada como moneda de cambio en el juego político entre EE. UU. y México. La presión constante sobre México se percibe como una amenaza a la estabilidad de la región.
- El impacto en las remesas
Las amenazas económicas de Trump afectan directamente las remesas que los migrantes envían a sus familias en México. La comunidad se siente preocupada por la estabilidad de sus hogares transnacionales y la capacidad de enviar dinero a sus seres queridos.
- La lucha por la soberanía y la dignidad
La comunidad migrante se siente orgullosa de su identidad mexicana y se opone a la idea de que México deba someterse a la voluntad de EE. UU. La lucha por la soberanía y la dignidad es una lucha constante para la comunidad migrante.
Finalizo haciendo mención de un compañero migrante que participó en el Panel de Migración, diciendo los siguiente: “Hiciste una maleta y te mudaste a otro país con muchos sueños. Hiciste documentos sin entender. Conseguiste trabajo, entendiste un sistema nuevo, te adaptaste a otras costumbres sin que nada te quebrara. Y si nada te quebró en este tiempo, nada más lo hará. A eso se llama resiliencia: la capacidad de sobreponernos al dolor y seguir adelante. Como nos ha tocado a muchos, nuestra meta es seguir adelante por un futuro mejor. “Frente a las amenazas de Trump, esa es la respuesta de la diáspora: dignidad que no se dobla.»
0 comentarios